jueves, 7 de febrero de 2008

HISTORIA DE TALIGA

El 20 de mayo de 2001, se cumplieron doscientos años de la conquista española del término de Olivenza durante la Guerra de las Naranjas.
Táliga, a principios del siglo XIX, cuando se produjo este hecho, era una aldea dependiente de Olivenza, y por el llamado Tratado de Badajoz, firmado el 8 de junio de 1801 y ratificado por los reyes Juan VI de Portugal y Carlos IV de España, todo el territorio del municipio oliventino, incluyendo lo que hoy pertenece al término de Táliga, fue definitivamente cedido a España a perpetuidad.
No debemos olvidar que toda esta zona ya había estado bajo el dominio de los reyes de Castilla después de ser conquistada a los musulmanes en el siglo XIII, pasó posteriormente a formar parte de la corona portuguesa, volvió a ser posesión española entre 1657 y 1668, para ser de nuevo ocupada por los portugueses hasta hace dos siglo.
La historia de Táliga ha estado así muy ligada a Olivenza y a las frecuentes guerras que azotaron esta parte de la frontera. Aunque no se sabe mucho sobre esta cuestión, parece ser que la fundación de Táliga se debió a los caballeros templarios españoles, a los que el rey Alfonso IX de León donó estos territorios par a su explotación y custodia en el año 1230. La ausencia de vestigios de fortificaciones, la propia ubicación de la localidad en un lugar geográficamente deprimido y la proximidad a Alconchel, que ya era un enclave templario, nos hacen poner en duda esta tesis. Mas probable sería que, una vez que pasó el término de Olivenza a formar parte de Portugal, se diesen facilidades a los campesinos para que se estableciesen y agrupasen en una aldea que debería cubrir estratégicamente el sureste del concejo oliventino, evitando así posibles usurpaciones de estos territorios por parte de los pastores y labradores de la cercana población de Alconchel e incluso de Higuera de Vargas.
Al ser una aldea dependiente de Olivenza y al haberse destruido prácticamente todos los archivos y documentos que podrían decirnos algo más sobre la historia de Táliga, no contamos con muchos datos referentes a esta localidad durante su pertenencia a Portugal. Se sabe que debió de resultar tremendamente dañada en las guerras fronterizas de los siglo XIV y XVII, y durante la Guerra de Sucesión Española en el año 1709.
A lo largo de los años en que estuvieron ligados a Portugal, los vecinos de Táliga mantuvieron un enfrentamiento casi continuo con los alconcheleros, motivo sobre todo por problemas de límites en las tierras que pertenecían a uno y otros. Esta revalidad alcanzó su máxima expresión en torno a 1510, cuando se generalizaron los disturbios y los robos por ambas partes, registrándose incluso varias muertes. No obstante, hay que decir que los taligueños mantenían, a través del contrabando, unas relaciones comerciales bastante intensas con las poblaciones vecinas ( Barcarrota, Higuera de Vargas y Alconchel).
Después de pasar definitivamente a formar parte de España se produjeron importantes cambios en la localidad, siendo uno de los principales su emancipación de Olivenza. Los taligueños dirigieron al Jefe Político ( ese era el nombre que se daba entonces al Gobernador Civil de la provincia) una solicitud de autonomía por las lógicas molestias que les causaba el tener el ayuntamiento a más de tres leguas de distancia. En 1850 se consiguió por fin la ansiada autonomía, teniendo por entonces Táliga ciento veinte casas dispuestas en nueve calles, en las que vivían aproximadamente cuatrocientas cincuenta personas. A partir de entonces, la población vivió un siglo de crecimiento sin precedentes, triplicando en ese periodo de tiempo su número de habitantes.
La vida en este delicioso pueblo ha transcurrido tranquila y sosegadamente, aunque algunos acontecimientos, como la Guerra Civil, hayan vendo a turbar de vez en cuando esa paz. Quizás, el fenómeno que más ha afectado al municipio en las últimas décadas ha sido la emigración, ya que entre 1960 y 1990 más de la mitad de los taligueños se vieron obligados a abandonar su pueblo para buscar en las ciudades el bienestar material que aquí, por escasez de recursos, se les negaba. Pasó así Táliga de rondar los 1500 habitantes a contar con sólo 717, aunque en los últimos años esta cifra ha ido creciendo.

1 comentario:

  1. Me gustaria saber algo mas sobre la ermita vieja de Taliga. Historias, leyendas, curiosidades... etc Me serviria de mucha ayuda. De todos modos gracias por adelantado.

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